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agosto 28, 2026

Exportadores enfrentan el golpe de un peso fuerte: café y flores reciben menos ingresos pese a mantener sus ventas

La TRM cayó 23,05 % en un año, de $4.004,51 a $3.081,67, según las cifras entregadas por Asoexport. Foto: Freepik

La fuerte caída del dólar frente al peso colombiano está poniendo a prueba la capacidad de los sectores exportadores para mantener sus ingresos, absorber el aumento de los costos y conservar su competitividad. Café y flores están entre las actividades más expuestas a este escenario.

El problema se presenta porque buena parte de los ingresos de los exportadores se recibe en dólares, mientras una proporción importante de sus costos se paga en pesos. Cuando la tasa de cambio baja, cada dólar vendido representa menos recursos para cubrir salarios, insumos, operación e inversión.

La situación ha comenzado a reflejarse en los resultados de sectores con una importante presencia internacional. En el café, la menor tasa de cambio ya se trasladó al precio interno de referencia, mientras en las flores aumentaron los volúmenes exportados, pero disminuyó el valor recibido por esas ventas.

Gustavo Gómez, presidente de Asoexport; Laura Valdivieso, presidenta de Asocolflores, y Javier Díaz, presidente de Analdex, coinciden en advertir que la revaluación está deteriorando los márgenes de los exportadores y ocurre, además, en un momento de mayores costos laborales y productivos.

El precio interno del café bajó 26,22 %, de $3.063.000 a $2.260.000 por carga de 125 kg. Foto:iStock

El café recibe menos pesos por sus exportaciones

Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, la tasa representativa del mercado cayó 23,05%, al pasar de $4.004,51 a $3.081,67. Para el sector cafetero, este movimiento representa una reducción importante en los pesos que reciben productores y empresas por sus ventas externas.

Gustavo Gómez explicó que el pago al productor depende de la Bolsa de Nueva York, el diferencial de calidad y la tasa de cambio. La combinación de estos factores llevó a que el precio interno de referencia disminuyera 26,22% durante el periodo analizado.

El 26 de agosto de 2025, el precio interno del café colombiano estaba en $3.063.000 por carga de 125 kilogramos. Para el 26 de agosto de 2026 había descendido a $2.260.000, una diferencia de $803.000 por carga en un año.

La caída del precio interno, incluso superior porcentualmente a la disminución de la TRM, tiene una consecuencia directa sobre los ingresos del sector. Al monetizar las exportaciones, ingresan menos pesos, mientras las familias cafeteras y las empresas deben responder por costos que no necesariamente disminuyen al mismo ritmo.

A este escenario se suma el incremento de los costos operativos. Gómez señaló que factores como la reforma laboral y el aumento de 23% en el salario mínimo han elevado las obligaciones del sector. El resultado, según su descripción, es un severo “efecto tijera”.

La expresión resume una presión simultánea sobre las dos variables que determinan la rentabilidad: los ingresos se reducen y los costos continúan aumentando. Para los productores y exportadores, esto limita el margen disponible para sostener la operación en un contexto de alta volatilidad cambiaria.

Las empresas cafeteras han recurrido a herramientas financieras para tratar de reducir esa exposición. Entre ellas están los contratos ‘forward’ y los seguros cambiarios, mecanismos que permiten asegurar parte de los ingresos de operaciones futuras y reducir el impacto de movimientos adversos de la moneda.

Sin embargo, estas herramientas no eliminan completamente el riesgo. La volatilidad de los mercados, la complejidad de las operaciones y los costos transaccionales dificultan que las empresas puedan blindarse de manera total frente a nuevas caídas del dólar.

Por eso, la estrategia del sector también está puesta en aquello que sí puede controlar: la calidad. Para Asoexport, la excelencia en taza permite defender el diferencial, es decir, la prima adicional que el mercado internacional reconoce al café colombiano por su origen y características.

Las flores exportan más, pero reciben menos

La floricultura presenta otra señal de alerta. Entre 2019 y 2025, las exportaciones colombianas de flores crecieron de US$1.475 millones a cerca de US$2.400 millones. Sin embargo, los resultados de 2026 muestran que ese crecimiento enfrenta una presión cada vez mayor sobre sus ingresos.

Entre enero y abril de 2026, Colombia exportó 5,9% más flores que en el mismo periodo del año anterior, pero el valor de las exportaciones cayó 7,9%. Es decir, el sector consiguió colocar más productos en los mercados internacionales, aunque recibió menos recursos por esas ventas.

La diferencia se observa con mayor precisión en las cifras entregadas por Asocolflores. Durante el primer cuatrimestre de 2026 se exportaron 6.445 toneladas adicionales frente al mismo periodo del año anterior, pero el valor pasó de US$890 millones a US$819 millones.

La floricultura, por tanto, recibió US$71 millones menos pese al aumento de los volúmenes exportados. Ese comportamiento implicó una reducción cercana al 13,1% en el ingreso promedio por tonelada y muestra el deterioro de los márgenes antes de considerar otros choques posteriores.

Laura Valdivieso, presidenta de Asocolflores, señala que esta situación se venía acumulando desde hace 18 meses. La revaluación del peso coincidió con aumentos en los costos laborales y de los insumos, mientras el sector mantenía su capacidad productiva y exportadora.

A esa presión se añadió un nuevo factor: el arancel de Estados Unidos. Desde julio de 2026, las flores colombianas pagan un gravamen de 12,5%, después de que durante años ingresaran a ese mercado con un arancel de 0 % bajo el Tratado de Libre Comercio.

Estados Unidos es determinante para esta actividad. Cerca del 80% de las exportaciones colombianas de flores tiene como destino ese mercado. Solo en 2025, representó alrededor de US$1.900 millones de los cerca de US$2.400 millones exportados por la floricultura nacional.

La nueva carga arancelaria llega, además, sobre una estructura de costos particularmente sensible al mercado laboral. El componente laboral representa cerca del 55% del costo de producción. El aumento del salario mínimo, la reducción de la jornada a 42 horas semanales y el incremento del recargo dominical y festivo elevan esa presión.

Valdivieso destaca que el 60% de sus trabajadores son mujeres y cerca del 55 % de ellas son madres cabeza de hogar. Por eso, el deterioro de la rentabilidad también plantea un desafío social. Menores ingresos y mayores costos pueden reducir la capacidad empresarial para sostener empleo, invertir y mantener competitividad.

La discusión cambiaria trasciende a los exportadores

La presión cambiaria también tiene una segunda cara. Mientras los exportadores reciben menos pesos por sus ventas externas, los productores nacionales que compiten con bienes importados enfrentan una mayor competencia, debido a que las mercancías provenientes del exterior se vuelven más baratas con una tasa de cambio baja.

Javier Díaz, presidente de Analdex, advierte precisamente sobre este efecto. Según su lectura, la economía colombiana atraviesa una situación difícil en materia cambiaria, que afecta no solo a quienes venden en el exterior, sino también a quienes producen para el mercado nacional.

El problema se vuelve más complejo porque los costos internos han aumentado mientras los ingresos de exportadores y productores han disminuido. Para Analdex, la respuesta requiere medidas inmediatas, pero también decisiones que actúen sobre los factores macroeconómicos detrás del comportamiento de la divisa.

Díaz plantea la necesidad de cerrar la brecha en materia de déficit fiscal y endeudamiento externo para que el Banco de la República pueda avanzar en una reducción de las tasas de interés. Su argumento está relacionado con el flujo de divisas hacia Colombia.

El diferencial de tasas puede incentivar recursos provenientes del exterior que buscan rentabilidad en el país. Esa entrada de capitales constituye, desde su perspectiva, uno de los elementos que debe considerarse dentro de la discusión sobre la tasa de cambio y la competitividad.

Mientras llegan respuestas de política pública, los sectores buscan soluciones propias. Las empresas floricultoras están fortaleciendo procesos, tecnología, productividad y gestión operativa, mientras Asocolflores propone un Programa Nacional de Coberturas Cambiarias y el fortalecimiento de líneas de crédito para capital de trabajo e inversión productiva.

En el café, la cobertura cambiaria convive con una apuesta por la diferenciación del producto. En ambos casos, las empresas intentan compensar mediante eficiencia y herramientas financieras una reducción de los ingresos que no pueden controlar directamente.

Colombia conserva ventajas importantes en flores, como sus condiciones agroclimáticas, más de cinco décadas de experiencia exportadora, diversidad y calidad del producto, infraestructura logística y reconocimiento internacional.

El país continúa siendo el segundo exportador mundial de flores. En café, la calidad también funciona como mecanismo para defender el diferencial frente a otros productores. Pero esas ventajas deben competir ahora con mayores costos, una tasa de cambio desfavorable y una creciente competencia internacional.

El reto, entonces, no consiste únicamente en vender más al exterior. Las cifras muestran que es posible aumentar los volúmenes y, al mismo tiempo, recibir menos ingresos. Para café y flores, la discusión de fondo es cuánto de su capacidad exportadora puede sostenerse cuando cada dólar convertido representa menos pesos.

Ese escenario explica la presión para que las medidas cambiarias, financieras y productivas se discutan con rapidez. Como plantea Analdex, algunas decisiones requieren tiempo, pero las de corto plazo son consideradas fundamentales. Mientras tanto, los exportadores enfrentan el desafío de preservar márgenes, empleo e inversión en una coyuntura cada vez más exigente.


Fuente: Portafolio.

Tomado de: https://www.portafolio.co/negocios/comercio/exportadores-enfrentan-el-golpe-de-un-peso-fuerte-cafe-y-flores-reciben-menos-ingresos-pese-a-mantener-sus-ventas-501304

Imagen: Freepik/ iStock.

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