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diciembre 15, 2025

Salario mínimo: sin acuerdos y propuestas distantes, se le acaba el tiempo a los empresarios y sindicatos

Salario mínimo: sin acuerdos y propuestas distantes, se le acaba el tiempo a los empresarios y sindicatos

Este 15 de diciembre se cumple la primera fecha otorgada por la ley para que el aumento no se vaya por decreto.

Este lunes 15 de diciembre marca un punto clave en la negociación del salario mínimo para 2026, pues se vence la primera fecha establecida por la ley para que empresarios y sindicatos logren un acuerdo que evite que el incremento sea fijado por decreto y aunque la negociación puede extenderse hasta el 20 de diciembre, la distancia entre las propuestas mantiene la expectativa en vilo y eleva la tensión en la mesa de concertación salarial.

La discusión llega a esta jornada decisiva luego de una semana intensa en la que se formalizaron las propuestas de las partes, en una sesión que se extendió por más de seis horas y media y dejó claro que el punto de partida está marcado por posiciones muy alejadas, en medio de una negociación compleja y un contexto económico donde convergen presiones inflacionarias, riesgos sobre el empleo formal y un debate de fondo sobre el poder adquisitivo de los trabajadores.

Cabe recordar que el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que la brecha entre las propuestas alcanza los nueve puntos porcentuales, una diferencia significativa que complica el consenso y según explicó, cada planteamiento fue sustentado en variables macroeconómicas como productividad, inflación causada, inflación esperada y el impacto del aumento del costo de vida.

“Por el lado de los trabajadores, la propuesta es de un aumento del 16% tanto para el componente salarial como para el auxilio de transporte. Esta cifra recoge la necesidad de proteger el ingreso de los hogares y responde al deterioro que la inflación ha generado sobre el gasto básico”, señaló Sanguino, al explicar que las centrales obreras ven este ajuste como un paso inicial hacia el concepto de salario digno promovido por la OIT.

Posiciones distantes

Desde la óptica sindical, el escenario actual no invita al optimismo. Fabio Arias, presidente de la CUT, aseguró que la distancia con los empresarios es “abismal” y reiteró su escepticismo frente a la posibilidad de un acuerdo. En ese contexto, sostuvo que el Gobierno debería evaluar la conveniencia de decretar el salario mínimo en una cifra más cercana a la propuesta de los trabajadores, dadas las dificultades para lograr consensos en la mesa.

“Nos seguimos sintiendo pesimistas respecto a esto y aspiramos que el Gobierno vea la conveniencia de que sea el decreto de salario mínimo más cercano a las propuestas que hemos presentado los trabajadores”, afirmó Arias, al tiempo que señaló el ambiente político y las tensiones institucionales como un factor adicional que influye en el proceso de concertación.

Del lado empresarial, la postura es diametralmente opuesta; ya que los gremios propusieron un incremento del 7,21% para el salario mínimo y el auxilio de transporte, cifra que, según Fenalco, supera el cálculo técnico basado en inflación y productividad, estimado en 6,21%; por lo que para los empresarios, esta oferta ya representa un esfuerzo considerable en medio de un entorno económico desafiante.



Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, defendió la propuesta gremial y advirtió que incrementos mayores podrían generar efectos adversos sobre el empleo, acotando que “cualquier porcentaje mayor se apartaría de la racionalidad económica y caería en salidas populistas que comprometerían el empleo y la formalización”, al cuestionar la viabilidad de un aumento de dos dígitos en las condiciones actuales.

Cabal también afirmó que la propuesta sindical “se ubica en otra realidad frente a las condiciones económicas del país” y que ignorar las advertencias del Banco de la República sobre presiones inflacionarias podría traducirse en mayores desequilibrios. En su análisis, un aumento muy por encima de la inflación proyectada afectaría la competitividad y terminaría elevando los costos laborales de forma generalizada.

Hay que cuidar aspectos técnicos

Las alertas no provienen solo de los gremios y voces como la de María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, insisten en la necesidad de un acuerdo responsable que equilibre la protección del ingreso de los trabajadores con la sostenibilidad empresarial, señalando que sin empresas, no hay empleo y sin empleo, no hay poder adquisitivo que proteger”, afirmó, al subrayar los riesgos de tensionar aún más el mercado laboral.

Lacouture reconoció que el empleo no se ha desplomado en los últimos años, pero advirtió que los aumentos salariales por encima de la productividad han presionado la informalidad y en ese sentido, alertó que el país no puede caer en la ilusión de una solidez garantizada, incluso con proyecciones de crecimiento cercanas al 2,8%, si se compromete la generación de empleo formal.

La decisión del salario mínimo debe concertarse antes del 16 de diciembre.
La decisión del salario mínimo debe concertarse antes del 16 de diciembre.
FOTO: IMAGEN GENERADA CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL – CHATGPT

Desde el análisis técnico, Anif recordó que desde 2015 el incremento del salario mínimo ha superado de forma recurrente la suma de inflación causada y productividad y que en años recientes, esa brecha se amplió aún más, coincidiendo ahora con un cambio estructural poco discutido por cuenta de la reducción gradual de la jornada laboral, que eleva el costo por hora trabajada incluso sin aumentos salariales adicionales.

Para el centro de estudios, esta combinación incrementa los costos laborales sin que necesariamente medie un aumento de productividad, afectando especialmente a sectores intensivos en mano de obra y con menor capacidad de absorción. Además, advierte que incrementos elevados del salario mínimo tienden a trasladarse a precios de bienes y servicios indexados, como educación, salud, transporte y cuidado personal.

Efectos que no se ven, pero se sienten

Otras voces ponen el foco en los efectos indirectos del salario mínimo sobre la economía. Julio César Herrera, analista y vocero de No Con Mi Ahorro, afirmó que solo cerca del 10% de los trabajadores gana exactamente el salario mínimo, mientras que el 100% de la economía enfrenta la inflación derivada de su indexación. En su visión, los beneficios de grandes incrementos son limitados frente a sus costos generalizados.

Así mismo, el debate también alcanza sectores específicos como la vivienda, frente al cual, el analista Diego Montañez, de la Universidad Eafit, advirtió que un aumento elevado del salario mínimo elevaría automáticamente los topes de precio de la vivienda VIS. Si los subsidios no se ajustan al mismo ritmo, más hogares quedarían por fuera, profundizando los desistimientos y afectando la dinámica del sector constructor.

Por ahora los sindicatos y empresarios se encuentran en posiciones distantes.
Por ahora los sindicatos y empresarios se encuentran en posiciones distantes.
FOTO: IMAGEN GENERADA CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL – CHATGPT

Con este panorama, la mesa de concertación salarial llega al 15 de diciembre con posiciones rígidas y poco margen para un acuerdo rápido y aunque la negociación puede extenderse algunos días más, la probabilidad de que el salario mínimo para 2026 sea definido por decreto aumenta, en medio de un debate que trasciende la cifra final y pone sobre la mesa los desafíos estructurales del mercado laboral colombiano.

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