El sistema cameral cobija a 1,8 millones de empresas, la gran mayoría microempresas, según Supersociedades.

Los ingresos de las cámaras de comercio aumentaron el año pasado más de 25%. Foto: iStock
Las 58 cámaras de comercio del país registraron ingresos anuales por $1,743 billones el año pasado.
Igualmente, obtuvieron activos superiores a $4 billones y patrimonio cercano a $3,8 billones, según el estudio “Balance y desempeño financiero de las Cámaras de Comercio en Colombia”, presentado por la Superintendencia de Sociedades.
El informe consolidó la información financiera del sistema cameral colombiano y evidenció tanto la fortaleza agregada del sector como las diferencias económicas y territoriales entre las distintas regiones.
El análisis mostró que los ingresos por actividades ordinarias alcanzaron $1,5 billones durante 2025, mientras el nivel de endeudamiento del sistema equivale apenas al 8% de los activos consolidados.
Según la Superintendencia, esto refleja una estructura financiera estable y una operación sustentada principalmente en recursos propios, con baja exposición a obligaciones financieras y crédito.
Del total de activos reportados por $4 billones, el 66% corresponde a recursos de origen público ($2,7 billones) y el 34% a recursos privados ($1,4 billones). Además, cerca del 70% de los activos está concentrado en activos no corrientes relacionados con infraestructura, propiedad, planta, equipo e inversiones estratégicas.
Uno de los hallazgos centrales del estudio tiene relación con la alta dependencia de los registros públicos dentro de las finanzas camerales.

Las estadísticas muestran que el tejido empresarial es dominado por las microempresas. Foto:iStock
Cerca de $1,27 billones provienen del registro mercantil, convirtiendo la registralidad en el principal soporte financiero de buena parte de las cámaras del país. El informe advierte que eventuales cambios regulatorios, tecnológicos o políticos podrían generar impactos diferenciados entre las entidades regionales.
La Superintendencia señaló que las cámaras con menor diversificación serían las más vulnerables ante modificaciones que afecten el comportamiento de las renovaciones mercantiles. El análisis plantea que la sostenibilidad futura del sistema dependerá, en parte, de la capacidad de avanzar hacia nuevas fuentes de ingresos y fortalecer los servicios empresariales.
Concentración económica en cuatro ciudades
El estudio también evidenció una alta concentración económica dentro del sistema cameral colombiano.
Bogotá ($687.340 millones) , Medellín ($225.037 millones), Cali ($102.416 millones) y Barranquilla ($68.728 millones) concentran ingresos cercanos a $1,082 billones, reflejando el peso que tienen los principales ecosistemas empresariales urbanos dentro de la estructura financiera de las cámaras de comercio del país.
La Cámara de Comercio de Bogotá aparece como la entidad de mayor tamaño económico dentro del sistema. Según el informe, concentra el 36% de los ingresos públicos del sistema cameral colombiano.
Medellín participa con el 13% y Cali con el 7%, consolidando la fuerte concentración de recursos en las principales ciudades del país.
La Superintendencia indicó que esa concentración no solamente se refleja en ingresos. También impacta capacidades institucionales, acumulación patrimonial, infraestructura tecnológica y posibilidades de diversificación empresarial.
Mientras algunas cámaras operan en ecosistemas empresariales de gran escala, otras desarrollan sus funciones en territorios con menor densidad empresarial y mayores niveles de informalidad.
El análisis mostró que las diferencias regionales también afectan el desarrollo de servicios empresariales y la capacidad operativa de las cámaras pequeñas.
En regiones con estructuras económicas más limitadas, las entidades tienen menor margen financiero para impulsar programas de innovación, competitividad y transformación digital.
Más de 1,8 millones de unidades productivas
Actualmente, el sistema cameral agrupa 1.805.549 unidades productivas registradas. De ese total, cerca del 95%, 1,72 millones corresponde a microempresas, consolidando el predominio de pequeños negocios dentro de la estructura empresarial formal del país.
Mientras tanto, 64.585 son pequeñas, 14.877 son medianas y apenas 5.466 son consideradas grandes compañías, dice el reporte de la Supersociedades.
El comercio continúa siendo la principal actividad económica registrada dentro del sistema cameral. Según el informe, concentra 718.897 unidades productivas, manteniéndose como la actividad con mayor participación dentro de los registros administrados por las cámaras de comercio.
Los otros sectores relevantes son Alojamiento y servicios (222.116), Manufactura (187.692), Actividades profesionales (125.940) y Construcción (85.553).
Del total de empresas que agrupan las cámaras de comercio, 1.205.197 corresponden a personas naturales y otras 600.343 a sociedades comerciales.
La información consolidada también muestra la relevancia de las cámaras como administradoras de información empresarial y termómetro de la actividad económica nacional. Los registros públicos permiten medir creación de empresas, renovaciones mercantiles y comportamiento regional del tejido empresarial colombiano.
El estudio resalta además avances en gobernanza institucional dentro del sistema cameral colombiano. La participación femenina en cargos directivos alcanzó el 59%, uno de los indicadores destacados dentro del análisis de la Supersociedades.
De las 58 cámaras de comercio, se identificó que en el caso de 22 la representación legal está en manos de las mujeres, mientras que en la suplencia de este cargo la mayoría es femenina en 39.
Agenda de convergencia regional
El informe plantea la necesidad de avanzar hacia una agenda de convergencia regional enfocada en fortalecer capacidades institucionales dentro del sistema cameral colombiano. La Superintendencia propuso abrir la discusión sobre mecanismos de cooperación interinstitucional, transferencia tecnológica y desarrollo de plataformas compartidas entre cámaras.
El análisis también menciona la necesidad de fortalecer modelos de articulación regional y servicios empresariales para reducir brechas operativas entre cámaras grandes y pequeñas. Según el estudio, las diferencias actuales afectan capacidades tecnológicas, sostenibilidad financiera y niveles de diversificación económica.
La Superintendencia indicó que el fortalecimiento institucional será uno de los desafíos del sistema en los próximos años. El informe plantea la importancia de continuar diversificando las fuentes de ingresos y ampliar el componente de servicios empresariales para aumentar sostenibilidad y cohesión territorial.
“La fortaleza agregada no debe ocultar las diferencias de escala y capacidades que existen entre las distintas cámaras del país. Este estudio busca aportar información para comprender esas dinámicas territoriales y abrir conversaciones sobre sostenibilidad, convergencia regional y fortalecimiento institucional del sistema cameral colombiano”, señaló la superintendente de Sociedades encargada, Nini Johanna Castañeda.
Fuente: Portafolio.
Imagen: iStock.