El cierre del Gobierno alcanza 35 días igualando el más largo de la historia, también bajo Trump
Aunque republicanos y demócratas en el Congreso no han dado señales de estar cerca de un acuerdo, algunos senadores dijeron el lunes que se estaba progresando entre bastidores.
El prolongado enfrentamiento entre el presidente, Donald Trump, y los líderes demócratas del Congreso está a punto de convertirse esta semana en el cierre gubernamental más largo de la historia de Estados Unidos.
Este martes día de elecciones, cuando los votantes acuden a las urnas en Virginia, Nueva Jersey y Nueva York, se igualará el récord del cierre gubernamental más prolongado.
Si el actual contexto continúa hasta el miércoles, lo que los legisladores consideran casi seguro, superará ese récord, establecido durante el primer mandato de Trump.
Ese cierre federal de 35 días entre finales de 2018 y principios de 2019 fue el resultado de una disputa sobre la exigencia de Trump de construir un muro fronterizo con México, que los demócratas se negaron a financiar.
El hecho de que algunos senadores no estén sorprendidos de la actual situación es sintomático del entorno político que vive Estados Unidos. “No utilizaría la palabra sorpresa”, afirmó el senador John Kennedy, republicano por Louisiana. “Es más bien algo que me decepciona”.

Aunque el Congreso no ha dado señales de estar cerca de alcanzar un acuerdo, algunos senadores indicaron el lunes que se estaban haciendo progresos entre bastidores.
Los dolorosos efectos del cierre se están haciendo ahora más evidentes. Cientos de miles de trabajadores federales no están cobrando, lo que obliga a muchos a recurrir a bancos de alimentos para alimentar a sus familias.
Mientras tanto, los retrasos en los vuelos están empeorando en todo el país debido a la escasez de controladores aéreos y agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Y 42 millones de estadounidenses que dependen de las prestaciones alimentarias federales a través del programa SNAP sólo recibirán la mitad de su prestación mensual en noviembre.
“Las historias de este fin de semana han sido vergonzosas y repugnantes”, declaró el lunes el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, en un discurso ante el pleno. “La gente abarrota los bancos de alimentos, se reparten comestibles en lugar de dulces en Halloween, los maestros pagan de su bolsillo para dar comida a sus alumnos. En todo Estados Unidos se han visto escenas espantosas de personas preocupadas por no poder alimentar a sus familias o a sí mismas”.
Sin embargo, los líderes de ambos partidos no parecen actuar con urgencia, a pesar de que el cierre del Gobierno se acerca a las cinco semanas.
Este martes, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, representante por Dakota del Sur, someterá a votación por decimocuarta vez el mismo proyecto de ley de financiación aprobado por la Cámara de Representantes para reabrir el Gobierno. Se espera que los demócratas, que exigen que Trump negocie con ellos la expiración de los créditos fiscales para la atención médica, vuelvan a rechazar ese proyecto de ley.
“Creo que está bastante claro, y los resultados de mañana lo confirmarán, que el pueblo estadounidense quiere que luchemos por ellos”, afirmó el senador Chris Murphy, demócrata por Connecticut, sobre el día de las elecciones.
“Los cierres son perjudiciales, pero el dolor que acabo de escuchar en Florida va a ser peor que cualquier cosa que suceda con el cierre, porque cuando esas primas suban entre un 100 y un 200%, la vida de esas personas se verá arruinada. La gente morirá”, añadió Murphy, tras regresar de Miami, donde habló con los votantes sobre el aumento de los costos de la atención médica.
Posibles avances tras bambalinas
Aun así, hay brotes de esperanza en el Capitolio. Un pequeño grupo bipartidista de senadores sigue manteniendo conversaciones sobre cómo salir del estancamiento, incluida una reunión celebrada el lunes después de que los legisladores regresaran a Washington.
“Se están haciendo progresos”, afirmó el senador Gary Peters, demócrata por Michigan.
La senadora Susan Collins, republicana por Maine y presidenta del Comité de Asignaciones, responsable de redactar los proyectos de ley de financiación federal, sugirió esta dirección, sin entrar en detalles.
“Creo que hemos avanzado algo”, declaró a periodistas. “Durante el fin de semana, el personal ha trabajado muy duro. Los miembros han trabajado muy duro. Yo personalmente he hablado con miembros tanto de la Cámara de Representantes como del Senado sobre el camino a seguir. Los demócratas están presentando por primera vez su propuesta concreta, y esta semana la situación parece mejorar. Ahora bien, todo podría volver a fracasar, y no quiero dar a entender que haya un acuerdo”.
El líder de la minoría del Senado, Dick Durbin, demócrata por Illinois, un veterano de varias batallas por el cierre del Gobierno que se jubila tras más de cuatro décadas en el Congreso, aseveró que él también se siente optimista y cree que esto podría terminar pronto
“Después de haber estado aquí toda la vida, como es mi caso, uno percibe los altibajos de este lugar, y yo creo que la gente está cansada de este cierre y de todo lo que conlleva. Pero seguimos atascados en la premisa de qué vamos a hacer con los costos de la atención médica”, añadió.
Thune, que junto con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Louisiana, ha estado culpando a los obstinados demócratas por el prolongado cierre, afirmó el lunes que creía que ambas partes estaban “acercándose a una salida”.
Se negó a entrar en detalles, pero señaló en términos generales las negociaciones bipartidistas para aprobar los proyectos de ley de asignaciones presupuestarias para el año fiscal 2026, así como su promesa de dar a los demócratas un voto sobre la renovación de los subsidios de Obamacare que están a punto de expirar después de que voten a favor de reabrir el Gobierno.
“Esta situación es diferente a cualquier otro cierre del Gobierno en cuanto a la forma en que los demócratas están reaccionando”, contó Thune. “Tienen que estar dispuestos a aceptar un sí por respuesta”.
Parches de alivio
Parte de la razón por la que se ha prolongado tanto es que algunos de los puntos más débiles que se observan durante un cierre típico se han aliviado, ya sea por el propio Trump o por los tribunales.
En dos ocasiones en las últimas semanas, el presidente ha ordenado al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que busque otras formas de pagar a las tropas, primero recurriendo a un fondo de investigación y desarrollo del Pentágono, y otras fuentes de financiación.
La Administración también está reservando 450 millones de dólares de los ingresos aduaneros para mantener el flujo de dinero hacia un programa de nutrición para mujeres, bebés y niños de bajos ingresos, conocido como WIC.
Con el cierre del Gobierno, la Administración Trump dijo que detendría la financiación federal de SNAP, el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, conocido como los cupones de alimentos, a partir del sábado, el primer día del mes.
Sin embargo, una jueza federal dictaminó que el Departamento de Agricultura debe utilizar fondos de emergencia para mantener las prestaciones de SNAP, y el lunes, funcionarios de la Administración anunciaron que enviarían prestaciones parciales del programa a los estados para noviembre. El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, demócrata por Nueva York, criticó duramente esta medida por considerarla insuficiente.
“Es extraordinario que Donald Trump, su Administración y los republicanos corruptos del Capitolio estén reteniendo voluntaria e intencionadamente las prestaciones de SNAP a 42 millones de estadounidenses que corren el riesgo de pasar hambre”, declaró Jeffries a periodistas.
Fuente: Telemundo
Tomado de: https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/politica/el-cierre-del-gobierno-alcanza-35-dias-igualando-el-mas-largo-de-la-hi-rcna241804
Imagen: Telemundo