Levantar el visado a China: ¿es una buena decisión?
Desde Amcham advierten que es necesario estudiar bien los pro y contras de una medida de este tipo.

Esta semana comenzó con un anuncio importante por parte de la Cancillería colombiana, que por medio de la ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia, informó que comenzó oficialmente el proceso para eximir de visa a los ciudadanos chinos, como un camino para impulsar el comercio, el turismo y la inversión extranjera en Colombia.
Dicho movimiento se dio como respuesta a la solicitud formal del presidente Gustavo Petro, quien puso sobre la mesa la necesidad de analizar otras fuentes de ingresos y aliados comerciales, luego del arancel del 10% que le impuso Estados Unidos al país, en medio de la guerra comercial que inició a finales de marzo.
Actualmente, los ciudadanos de ese país requieren visa para ingresar a Colombia, a menos que cuenten con una visa o residencia vigente de Estados Unidos o del espacio Schengen, en cuyo caso pueden ingresar sin necesidad de ese documento.
China ha venido consolidándose como uno de los principales socios comerciales de Colombia desde el año 2020. De hecho, para enero de este año, el 28,4 % de las importaciones colombianas provenían del gigante asiático, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

¿Es buena idea?
Tan pronto se conoció esta medida, diversos sectores reaccionaron a la misma, argumentando que si bien es un paso importante, máxime cuando el presidente Petro y su homólogo Xi Jinping están próximos a reunirse, es necesario que no se tome a la ligera, dado que toda decisión tiene sus beneficios, pero también perjuicios que no se estarían teniendo en cuenta, por lo menos para adoptar acciones que mitiguen el impacto.
Desde la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, resaltaron que es necesario abrir el debate y consultar tanto a expertos como a gremios, sobre, por ejemplo, si están de acuerdo o preparados para un cambio de estas magnitudes, puesto que más allá de las relaciones con otros países, también se debe pensar en la estabilidad económica.
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, manifestó que “el anuncio de levantar el requisito de visas para ciudadanos chinos debe analizarse con criterio estratégico. Si bien es una decisión soberana del gobierno y puede interpretarse como un gesto para fortalecer relaciones bilaterales, es clave poner en la balanza lo que se gana y lo que se arriesga. Colombia necesita alinear su política exterior con los intereses geopolíticos que más le convienen”.
Lacouture agregó que hasta el momento los chinos no han cumplido con todo aquello a lo que se comprometieron durante los últimos años y para ellos no hay equilibrio en la balanza comercial. Esta situación contrasta con Estados Unidos, quienes sostienen que sí es un aliado importante y los movimientos con China podrían generar diferencias.

“La relación con China ha estado marcada por promesas más que por resultados concretos, especialmente en materia comercial. Mientras exportamos a China más de USD 2.000 millones, importamos más de USD 15.000 millones, una balanza altamente desfavorable que no se corrige con gestos simbólicos”, explicaron.
En este sentido, fueron enfáticos en que con Estados Unidos existen beneficios tangibles que podrían verse comprometidos si no se maneja con prudencia esta señal diplomática, más aún cuando el relacionamiento con China es un tema sensible en la política estadounidense, especialmente bajo la visión del presidente Donald Trump.
De esta forma, en AmCham Colombia hicieron un llamado para que no se afane el paso de la construcción de las agendas bilaterales y se tenga en cuenta que más allá de la diplomacia, lo más importante es entender que todo está ligado a la economía y que cualquier paso en falso podría generar una inestabilidad a lamentar más adelante.
Fuente: Portafolio
Tomado de: https://www.portafolio.co/economia/gobierno/las-visas-de-chinos-para-colombia-desatan-nuevo-debate-por-la-posibilidad-de-que-se-levanten-628342
Imagen: Portafolio