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febrero 9, 2026

Tasas de interés: alzas del Emisor no son un freno a la economía sino una corrección a excesos y desequilibrios

Para el mercado, estos ajustes apuntan a suavizar el ciclo económico y evitar que el consumo desborde la inflación.

Si bien la decisión del Banco de la República de elevar la tasa de intervención en 100 puntos básicos, hasta 10,25%, tomó por sorpresa a buena parte del mercado, no tanto por el ajuste en sí, sino por su magnitud, dado que la expectativa mayoritaria apuntaba a incrementos más moderados, de 50 o 75 puntos básicos, el debate actual ya no gira en torno a si esta medida frenará o no la economía, sino a qué tan necesaria resulta para corregir los desequilibrios existentes.

Más allá de interpretarse como un “palo en la rueda”, este giro en la política monetaria es visto como una corrección a los desbalances que amenazan la estabilidad del crecimiento, el cual, aunque podría resentirse en el corto plazo, tendría a futuro una base más sólida para sostenerse.

Para Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, interpretar el aumento de tasas es un error conceptual y en su lectura, la política monetaria busca exactamente lo contrario

Fuente: Portafolio. Las tasas de interés se mantendrían al alza el resto del año. Foto: Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT

“El Banco de la República no es un agente económico maligno que quiere que el crecimiento se colapse. Su función es suavizar el ciclo económico y evitar episodios de volatilidad extrema que terminan siendo más costosos”, explicó Pérez, para quien la lógica detrás de este enfoque es preferir trayectorias de crecimiento más estables frente a ciclos abruptos. 

Los riesgo de consumir más

Pérez lo resume todo diciendo que es mejor crecer de manera sostenida alrededor de un rango razonable que alternar años de expansión acelerada con caídas profundas y agrega que en ese panorama, el aumento de tasas aparece como una herramienta para moderar excesos, no como un castigo al dinamismo económico que ha mostrado el país en los últimos trimestres.

Esa visión es compartida por Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia, quien recuerda que el BanRep utiliza la tasa de interés para llevar la inflación hacia su meta y mantener el crecimiento en torno a su potencial. El problema, señala, es que el crecimiento reciente se ha apoyado en el consumo; por lo que advierte que “se ha acelerado a partir especialmente del consumo, lo que genera una desviación no sostenible de su senda de largo plazo”.

En este contexto, la inflación se ha convertido en una señal difícil de ignorar, dado que Reyes subraya que el país acumula cinco años de incumplimiento de la meta del 3% y que, con las estimaciones actuales, ese periodo podría extenderse. A esto se suma el deterioro reciente de las expectativas de inflación, un factor que, en la lógica de la política monetaria, obliga a actuar con mayor contundencia para evitar que el problema se enquiste.

Fuente: Portafolio. La política monetaria en el país seguiría endureciéndose a lo largo del año. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.

Desde esta óptica, el ajuste busca contener el gasto y apoyar una moderación de la inflación, pero también preservar un crecimiento sostenible en el mediano plazo. Reyes anticipa que el impacto sobre el PIB será gradual, con un crecimiento cercano al 2,8% este año, aunque con un ligero sesgo bajista. El efecto podría sentirse más adelante, cuando las tasas más altas influyan de forma plena en las decisiones de gasto.

Por su parte, Henry Amorocho, profesor de la Universidad del Rosario, reconoce que la tasa de intervención es un instrumento constitucional para proteger el poder adquisitivo de la moneda, pero recuerda que la inflación reciente responde a múltiples factores, entre ellos, el fuerte aumento del gasto público, el impacto climático sobre los alimentos, el auge de las exportaciones cafeteras, el récord en remesas y un salario mínimo subió por encima de la inflación y la productividad.

En su análisis, el alza de tasas actúa como un correctivo frente a un exceso de demanda alimentado por diversas fuentes y afirma que “contenerlas es una buena medida”, aunque reconoce que el mercado no esperaba un ajuste tan alto y estima que la economía podría cerrar con un crecimiento entre 2,8% y 2,9%, impulsada todavía por el consumo, pero con una inversión seguiría rezagada un buen tiempo.

Rezagos en inversión

Otro de los elementos que no hay que pasar por alto es que mientras el consumo mantiene el pulso de la economía, la inversión productiva aparece como el eslabón más vulnerable al endurecimiento monetario. Ante esto, Amorocho advierte que “un aumento excesivo de tasas podría convertirse en un freno significativo para el crecimiento, sobre todo en los primeros meses, al desincentivar nuevos proyectos productivos”.

Fuente: Portafolio. La política monetaria en el país seguiría endureciéndose a lo largo del año. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.

Entre tanto, Mauricio Serna, socio de banca de inversión de Russell Bedford, interpreta la decisión del Emisor como un giro disciplinario necesario y a su juicio, el mensaje es que antes de “celebrar” la recuperación, el país debe anclar las expectativas de inflación y crecimiento. 

Subir tasas es poner resistencia al motor de crecimiento, pero también puede ser la diferencia entre desaceleración controlada y una inflación persistente que termine siendo más dañina”, acotó.

Serna destaca que el problema no es una economía débil por falta de demanda, sino un entorno de presiones inflacionarias que amerita un freno preventivo. En su escenario base, la tasa de política podría ubicarse entre 10,8% y 11,8% hacia finales de 2026, con un crecimiento del PIB en un rango de 2,3% a 3,1%. No obstante, más allá del número puntual, subraya que el desempeño dependerá de variables como la inflación, la disciplina fiscal, la confianza para la inversión y el entorno electoral.

En la misma línea, Sofía Rodríguez, docente de Finanzas de la Universidad de San Buenaventura, sostiene que la inflación cerró 2025 en 5,1%, muy por encima del rango meta del Emisor, con una inflación núcleo cercana al 5%, y en ese contexto, para ella el alza de tasas responde a la urgencia de evitar que expectativas de precios se sigan ajustando al alza, un fenómeno que podría tener costos económicos y sociales mayores.

Fuente: Portafolio. La política monetaria en el país seguiría endureciéndose a lo largo del año. Foto: Imagen generada con inteligencia artificial.

Rodríguez advierte que las tasas más altas encarecen el crédito de consumo y empresarial, afectando sectores sensibles como vivienda y comercio, y moderando la demanda interna. Aun así, coincide en que se trata de un “mal necesario para preservar la estabilidad de precios y en sus proyecciones, el crecimiento del PIB en 2026 se ubicaría entre 2,5% y 2,8%, reflejando un ritmo menor, pero todavía positivo.

Por último, el consenso entre los analistas es que el impacto del ajuste monetario no será inmediato ni uniforme, resaltando que los efectos de la tasa se transmiten con rezagos, por lo que no se espera una contracción del crecimiento en el corto plazo y que el avance se mantenga durante el primer semestre, aunque la incertidumbre electoral podría introducir algo de contención.

Así las cosas, a medida que avance el año, y que la política monetaria se filtre a las decisiones de hogares y empresas, el crecimiento podría moderarse. Pero incluso en ese escenario, el riesgo mayor no es el enfriamiento en sí, sino permitir que la inflación se descontrole; ya que esto no solo reduce el poder adquisitivo, sino que profundiza las desigualdades, lo que termina afectando el bienestar general.

No hay que olvidar que el reto no es simplemente crecer más rápido, sino crecer mejor y debido a ello, las tasas al alza ponen a prueba la capacidad del país de fortalecer la inversión productiva, mejorar la productividad y coordinar la política monetaria con una política fiscal más prudente. De esa coordinación dependerá que 2026 sea un año de “enfriamiento inteligente” y no el inicio de una corrección más dolorosa.


Fuente: Portafolio

Tomado de: https://www.portafolio.co/economia/finanzas/tasas-de-interes-alzas-del-emisor-no-son-un-freno-a-la-economia-sino-una-correccion-a-excesos-y-desequilibrios-487812

Imágenes : Fuente: Portafolio. Imágenes generadas por inteligencia artificial – Chat gpt

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