
El pronunciamiento público por parte de varios gremios económicos en respaldo hacia su candidato, así como la invitación a no votar en blanco, genera desafíos en esta segunda vuelta. Expertos analizan el tema.
Dejando de lado la cautela, varios gremios económicos poderosos del país se han teñido de color político y han anunciado el respaldo público hacia determinados candidatos. Esto genera desafíos, concuerdan diferentes expertos consultados por LA NACIÓN: ¿por qué?
El primero en respaldar públicamente a un candidato fue la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco). Durante todo el gobierno del presidente Gustavo Petro, el gremio ha sido uno de los más críticos a las acciones del Ejecutivo, por eso su afinidad con el ‘tigre’, realmente, no fue una sorpresa.
Argumentando que la democracia del país está en “riesgo”, el vocero de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, anunció el apoyo del gremio al candidato e hizo “un llamado a todos los comerciantes del país, a los tenderos, a los trabajadores, a los empresarios y a los ciudadanos en general para que votemos responsablemente respaldando la fórmula de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo”.
Otro de los gremios que ha sido un férreo opositor al gobierno Petro es la Asociación Nacional de Industriales (Andi). Su presidente, Bruce Mac Master pidió a los colombianos que no se vote en blanco y lanzó advertencias en ese sentido. Además, a través de una columna de opinión, aseguró que respaldará al ‘tigre’: “votaré por Abelardo de la Espriella, considero que es la alternativa más conveniente para el país”.
Por su parte, la vocera de la Cámara Colombo Americana – AmCham Colombia y de Aliadas (que reúne a 27 gremios), María Claudia Lacouture, también ha sido una de las más críticas del actual gobierno. A través de las redes, el gremio difundió las consideraciones a la hora de votar, pero no ha anunciado todavía un nombre. “Pensemos en quién puede defendernos, recuperar autoridad y proteger la democracia desde la institucionalidad, con firmeza y respeto”, dijo.
El gremio de los ganaderos, Fedegán, también “ve con esperanza la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella”.
“Que no haya constreñimiento”
Ver a los gremios económicos más influyentes del país enarbolando una bandera política deja varias reflexiones.
Para el profesor y analista político Yann Basset, “lo importante es que no haya constreñimiento al elector, es decir, que no se obliga a nadie”, aclara. Precisamente, “eso es, a veces, un desafío”.
Sin embargo, “que una organización gremial manifieste públicamente su preferencia por un candidato, es parte del debate político y de la implicación de la sociedad civil en esos mismos debates”, dijo. “Los gremios están defendiendo una profesión, es su razón de ser. Y evidentemente tienen, por lo tanto, sus preferencias políticas. A mí me parece perfectamente legítimo que llamen a votar por uno u otro candidato; como lo hacen, por el otro lado, los sindicatos de trabajadores, por ejemplo”.
Además, “evidentemente, eso no significa que todos los actores del sector van a votar necesariamente por el candidato que dice la organización gremial”.
“Cuidado metodológico”
Por su parte, el analista político Juan Pablo Suarez concuerda en que los pronunciamientos gremiales en contextos electorales “son legítimos desde el punto de vista de la libertad de expresión, pero deben leerse con cuidado metodológico”.
“Un gremio no es un partido político: representa intereses sectoriales heterogéneos, y cuando su cúpula directiva toma partido por una fórmula presidencial, no necesariamente refleja la posición de la totalidad de sus afiliados”, aclaró. “Lo que vemos con Fenalco y con Bruce Mac Master es el ejercicio de un poder de influencia que históricamente han tenido los grandes gremios en Colombia, pero que en esta coyuntura adquiere una visibilidad inusual, precisamente, porque la polarización del electorado hace que cada voz con audiencia masiva cuente”.
De acuerdo con el experto, “la credibilidad de un gremio no desaparece por pronunciarse políticamente, pero sí queda expuesta a una pregunta legítima: ¿habla en nombre de sus bases o de su junta directiva?”.
“Cuando Jaime Alberto Cabal presenta desde una panadería de Fontibón las razones para apoyar a De la Espriella y Restrepo, o cuando Mac Master invita a no votar en blanco, están ejerciendo un liderazgo de opinión que puede interpretarse como genuino o como alineamiento con intereses económicos específicos. La ciudadanía (y especialmente los afiliados de esos gremios) tiene todo el derecho de preguntarse si esa postura fue consultada o fue impuesta desde arriba. En términos de credibilidad institucional, el riesgo es mayor cuando el pronunciamiento llega sin un proceso interno de consulta visible”, puntualizó.
De su lado, el analista Piero Emmanuel Silva Arce considera que definitivamente “el problema es cuando se establecen mecanismos de constreñimiento con las personas que hacen parte de una agremiación para tratar de comprometer los votos. En una democracia, cada individuo debe estar en total libertad para definir su voto y no puede ver afectados sus derechos fundamentales ni su dignidad”.
No obstante, aclara que los líderes gremiales “pueden expresar sus opiniones por un sector político en una contienda electoral”. De hecho, esto “hace parte del ejercicio de discusión política al interior de un determinado gremio en una democracia. Cada gremio está constituido por visiones diversas y todas estas también deben poderse expresar en el ámbito público sin que exista ningún tipo de condicionamiento por quienes ejercen los liderazgos”.
“¿Si los gremios se dedican a la política, quién hace la labor gremial?“, cuestionó desde otra orilla el exgoberador del Tolima, Carlos Alberto Estefan Upegui, “‘Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa’, afirma un dicho popular utilizado para enfatizar en la necesidad de distinguir y no generalizar, pues, aunque mucho tienen que ver lo gremial y lo político, corresponden a escenarios, actores y modus operandi distintos. Los gremios se autorregulan, mientras los políticos se rigen por disposiciones gubernamentales”.
Sostuvo que “el gremio debe procurar las mejores condiciones para sus afiliados, pero no necesariamente como resultado de la confrontación política, sino según su propia gestión dentro del marco estatutario que lo rige. De ahí, que consultar y dialogar con el gobierno sea útil para aclarar y mejorar sus decisiones. Reconozco, porque también fui presidente gremial, que los llamados de atención y las observaciones a la actividad desarrollada por los funcionarios públicos es indispensable con el fin de coadyuvar en la orientación y rectificación de las medidas adoptadas por estos. Y que al no encontrar respuesta favorable o notar que se incurre en supuesta afectación del bien común, el camino correcto para el representante gremial es iniciar las acciones pertinentes ante los organismos competentes sin convertir el seno del gremio en un “circo romano” o en una plataforma para ventilar sus aspiraciones personales. En tal caso, lo mejor es retirarse y lanzarse directamente a la arena política”.
El próximo domingo se abren las urnas a las 8:00 a.m. en Colombia. Es Abelardo de la Espriella quien va liderando en intención de voto.
Fuente: La Nación.
Tomado de: https://www.lanacion.com.co/varios-gremios-economicos-fijan-su-postura-politica-que-implica/
Imagen: La Nación.